| Las palabras adecuadas pronunciadas en el altar de la capilla de Britain harán que el monje Kester abra el portal que te dará acceso a las aventuras para convertirte en un paladín. Condición indispensable para adentrarte será la de no disponer de conocimiento alguno acerca de la magia. Una vez dentro deberás superar un total de X pruebas repletas de trampas hasta llegar a la sala de Nimbruh, donde deberás batirte en duelo con Seft y demostrar que eres merecedor de tales conocimientos.
Cada día nos despertábamos con una noticia aterradora, los no muertos avanzaban y avanzaban sin que nada los frenara. Las fuerzas del Rey, los clanes, los más valientes luchadores, las viejas alianzas... NADA los frenaba. ¿De donde manaba toda esa energía oscura? Solo un joven paladín de Trinsic lo sabía, ¿su nombre? SEFT. Liderando las fuerzas del bien avanzaron siguiendo el rastro del mal. Esto los llevó a las catacumbas de una iglesia en los campos de Britain. Un grupo de personas trataba desde allí invocar a poderes que ni ellos entendían, un primigenio de la oscuridad. Las fuerzas de la Luz llegaron tarde, el portal estaba conjurado. Tras eliminar a todos los enemigos, Seft y su escudero Nimbruh se quedaron a custodiar el portal. Una gran pérdida para la escuela de paladines. Sus dos mejores hombres.
Desde entonces, todo aquellos que desean graduarse en la escuela de Paladines deben pasar por todo el calvario y laberintos que tuvo que pasar SEFT para llegar al portal. Retar en duelo a SEFT, y demostrarle que son DIGNOS de ser paladines.
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