A todos los Guardias Negras,
Hermanos y hermanas de la oscuridad:
Tras jornadas interminables de combate en las calles de Delucia, puedo anunciar que la plaga de esqueletos que pretendía quebrar nuestra capital ha sido erradicada.
Cada cripta abierta fue sellada.
Cada osamenta alzada fue reducida a polvo.
Cada rincón profanado ha sido purificado por nuestro acero y nuestra voluntad.
Delucia permanece en pie.
No por fortuna.
Sino por la determinación de la Guardia Negra.
Mi reconocimiento va para aquellos que no vacilaron cuando la ciudad ardía en sombras:
Caustic, firme como su hacha.
Krapix, implacable en cada hechizo.
Lameth Drosser, cuya sangre fría sostuvo nuestras líneas.
NOXQSES, llevando la muerte allí donde más se necesitaba.
Estasqueno, fugaz guardián de nuestras posiciones.
BaNt, cuya presencia en batalla fue breve pero acero puro.
Kase O, constante y leal.
Y hago una mención especial a Cyan, quien durante nuestro letargo mantuvo Delucia libre de amenazas, vigilante cuando otros descansaban, sosteniendo la ciudad en silencio hasta nuestro regreso.
Que también se eleve nuestro agradecimiento a la gloria de Lord Harev Fynolds, líder de la Guardia Negra, cuya visión y fortaleza nos guía incluso en los días más oscuros.
En nuestra persecución, no nos limitamos a limpiar nuestras murallas. Seguimos el rastro de cadáveres y huesos esparcidos más allá de nuestras fronteras. Aquella senda macabra nos condujo hacia tierras lejanas, donde en el horizonte se divisa un vasto desierto, inhóspito y aparentemente inaccesible.
Hasta allí se extendía la estela de muerte.
Hasta allí llegamos.
Pero el rastro se desvaneció entre arenas estériles y caminos que no pudimos cruzar. No hallamos paso alguno que nos permitiera continuar.
Sea lo que sea que alzó a esas criaturas, no nació en Delucia.
Y no descansa todavía.
No confundáis esta victoria con el final del peligro.
El enemigo observa desde más allá de lo que nuestros ojos alcanzan.
El mundo se mueve.
Y los vientos de conquista comienzan a soplar nuevamente sobre nuestras tierras.
No revelaré aún lo que está por venir.
Pero os aseguro esto: la Guardia Negra no ha soportado estas pruebas para volver a las sombras.
Permaneced listos.
Mantened las armas afiladas.
Vigilad cada muralla, cada puerta, cada calle.
Se acercan tiempos de resurgir.
Y cuando la llamada llegue, necesitaremos cada espada, cada conjuro y cada corazón decidido.
Por Delucia. Por la Guardia Negra.
— Dinox
Capitán de la Guardia Negra






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